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A los que fueron...

y seguirán siendo. En sentido literario, quiero hacer honor a los que fueron. A los que no están o en el camino se nos perdieron. A los que de niños conocimos en alguna fiesta y a los que junto a nosotros crecieron. A los que nos quitaron y a los

Gongo: "El Guardián de los Pitones".

¡Llegamos! Buenas, buenas. Soy yo nuevamente: su escritor más estúpido y barato. Y es que, sincerándome, no gano NADA con esto. Simplemente soy un alma vacía encontrando regocijo en las doñas que se entran a putazos en los comentarios debajo de mis estados. En una isla que jamás defrauda cuando

Cuando un Señor, se enamora de un Joven...

En un mundo paralelo... Érase una vez, en un tiempo no tan lejano, en una isla nombrada por las tribus locales como Perreo Rico, vivía un caballero de importante ocupancia política. Su nombre era Tomás, pero en las aldeas aledañas le llamaban Tomasito. No era por su tamaño; era más

San Benito de Vega Baja: El Gran Milagro Puertorriqueño.

¡Uyyyyyyyyy! (Sonido nostálgico del fallecido programa La Comay); ¡Cierren! y ¡CIERREN! No te atrevas a enviarle esto a tus tías, ni a las mías. Hoy vengo a poner a los crédulos a halarse las greñas y a los devotos del sarcasmo a reflexionar con una tímida sonrisa. En una era

Un héroe sin capa.

HOLAS, amigues. He vuelto, a lo mío, mío. Luego de muchos años sobreviviendo en una tierra que no es mía -pero que intenté, con paciencia, convertir en parte de mí-, hoy se me abre nuevamente la puerta a una de las cosas que más me apasiona: escribir sobre temas que,

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